Hablando de tiempo.
Si acaba su jornada laboral con muchos trabajos pendientes y debe hacer un esfuerzo extra para poder dejar listo, por lo menos los trabajos más urgentes. En ocasiones se siente asfixiado por la acumulación de tareas y reuniones que debe afrontar en el día a día. Si normalmente le falta tiempo siga leyendo.
Para poder llegar a sus objetivos holgadamente le presentamos unos sencillos consejos que le ayudarán a aprovechar mejor las horas del día. Organizando y optimizando cada minuto.
Muchas cosas hacemos a lo largo del día, debemos dejar a un lado lo que realmente no es importante ni urgente. Analizar a qué actividades dedicamos nuestro tiempo en un día normal de trabajo e intentar optimizar nuestra organización empezando por las actividades más importantes.
Se producen grandes pérdidas de tiempo cuando no se encuentra alguna información, navegar por internet puede ser también un elemento de distracción de lo que realmente es importante, por no hablar del correo electrónico en muchas ocasiones inundado de mensajes sin relevancia o publicidad no deseada “spam”. Distrayendo nuestra atención en alguna oferta interesante o leyendo algún artículo del que no vamos a sacar ningún provecho.
Una parte de nuestro tiempo se dedica a compromisos imprescindibles, actividades importantes y que no se pueden posponer: visitas inesperadas, reuniones imprevistas, llamadas... etc.
Se suele emplear más tiempo del necesario cuando surge una urgencia o un imprevisto. Ese tiempo, podría haberse dedicado a otras actividades más productivas si se hubiera realizado una buena planificación. Nos encontramos realizando actividades urgentes que carecían de importancia antes de convertirse en urgentes.
Un ejemplo práctico en el cual un repartidor tiene una ruta ya definida y surge una urgencia.
Empezará dejando unos paquetes en Barcelona, después irá a Tarragona para terminar el reparto en Castellón. Pero cuando está a medio camino entre Tarragona y Castellón surge una incidencia y debe ir urgentemente a Girona para después seguir con lo que estaba haciendo, ir a Castellón.
Es un ejemplo un poco exagerado, pero muestra claramente el tiempo que se puede llegar a perder haciendo las cosas mal y sin planificar.
- No dejarse llevar por el estrés.
Ante una situación de estrés por una gran carga de trabajo. Siempre será mejor, antes de cometer alguna barbaridad, respirar profundamente, ya que el estrés altera, entre otras cosas, nuestra respiración por el contrario respirar profundamente nos relaja. Analizar la situación antes de actuar, de manera que no cometamos errores que nos hagan perder más tiempo del que hubiéramos perdido sin optimizar las tareas.
- Delegar.
Aunque resulta difícil delegar tareas, ya que en numerosas ocasiones podemos creer que nadie podrá hacer mejor que nosotros mismos determinado trabajo. Lo mejor es hacerlo, y si es necesario enseñar a realizar la tarea que vamos a delegar, siempre y cuando la responsabilidad no sea exclusivamente nuestra.
Así dispondremos de tiempo para realizar actividades más importantes.
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